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2. Justificación general del programa.

1. La República Mexicana cuenta con una población aproximada de 102,377,645 millones de habitantes, de éstos más del 30% carecen de cobertura médica a través de Instituciones oficiales del Sector Salud (IMSS, ISSSTE, Sector Salud) y de la medicina privada. Más precaria aún es la atención médica que esta población recibe cuando se requiere que sea a nivel de Especialidad; aunado a esto, nuestro País cuenta con una población muy joven pues el 44% de ella tienen menos de 20 años, el 36% menos de 40 años. Es previsible por tanto, un aumento en la demanda de Servicios Médicos.

2. El Estado de Sinaloa cuenta con una población de 2,488,314 habitantes (2.6% del total de la población nacional) más un número importante de población flotante que corresponde a aquellos jornaleros agrícolas que emigran a nuestro estado provenientes de otras partes del País en los tiempos de zafra, por lo que el Sector Salud implementa programas que van dirigidos a cubrir esta población inmigrante y aquella población ya estacionaria en nuestro Estado, por lo que dentro de la población en general, existe déficit en cuanto al número de Médicos Especialistas necesarios para cubrir, a toda esta población .
Estos programas de salud van encaminados desde la atención primaria hasta cubrir el tercer nivel de salud, lo que hace insuficientes los servicios médicos para atender a dicha población.

Sin embargo en el contexto real de las Instituciones que prestan estos servicios se menciona la existencia de un aumento de Especialistas en diferentes áreas como lo son: Cirugía General, Gineco-Obstetricia y Anestesiología, aunque esta política no está en relación a la realidad que vive nuestro Estado y nuestro País, ya que se ha hecho un análisis con los diferentes sectores médicos de la localidad, los cuales han expresado que dicha política del sector salud no está de acuerdo con la realidad en la atención médica de nuestra población, en este contexto la Coordinación Universitaria generadora de recursos humanos con un proyecto Universitario de Postgrado, el cual se ha ido consolidando por la preparación y buen nivel de nuestros egresados, quienes en cierta medida vienen a cubrir mucho de éste déficit que tiene nuestra población en cuanto a la atención de Especialistas concretamente dada en el Hospital Civil en donde acude gente de todo el Estado y Estados circunvecinos. Así también la gran mayoría de nuestros egresados ocupan un puesto de trabajo en Instituciones del Sector Salud: ISSSTE,SSA e IMSS teniendo la satisfacción de que nuestros compañeros han emigrado a otros Estados como: Baja California Norte, Baja California Sur, Nayarit, Estado de México y Oaxaca cuya colocación en el sector privado e Instituciones no ha sido difícil por la preparación con que cuentan al salir de nuestra Coordinación.

3. La Universidad Autónoma de Sinaloa como Institución Educativa de nivel superior tiene entre sus prioridades, los siguientes objetivos institucionales: Enfocar el crecimiento cultural hacia niveles superiores y reforzar las áreas de conocimiento técnico-científico, en ciencias de la salud. Al respecto la matrícula de Postgrado actual en la UAS es del 0.4% en tanto que la del nivel medio superior (bachillerato) es del 53.2%.
Reformar la estructura organizativa de la actividad académica, para dar origen a Facultades que concentren diversas carreras y se establezcan en ellas programas, departamentos y centros de investigación. Con base en este criterio se realiza la incorporación orgánica de la CUHC a la Escuela de Medicina, pasando a ser la División de Estudios de Posgrado y Hospital de la misma (DEPH) Una de nuestras funciones como Universidad y entidad docente radica en que nuestros egresados puedan tener acceso a las Instituciones de salud, así como a la aplicación de la medicina privada, pero más importante aún es el reconocer que nuestro Posgrado cumple con las especificaciones reales y méritos académicos necesarios para que todos aquellos que desean continuar los estudios en una área determinada de la medicina, puedan hacerlo satisfactoriamente, esto es lo que comúnmente se llama la sub-especialización de la medicina.

La Escuela de Medicina de la UAS cuenta con una población estudiantil promedio de 3,000 alumnos. De éstos, anualmente egresan entre 500 y 600 con nivel de licenciatura de Médico Cirujano. La posibilidad de ingresar a realizar una especialidad médica a través del Programa Nacional es mínima, con la consecuente frustración profesional y académica de muchos de nuestros egresados.

No obstante lo anterior, los egresados de nuestra Escuela de Medicina han alcanzado el porcentaje más elevado de ingreso siendo del 62.4% en el año 1994 y del 67.54% en 1997 mediante el Examen Nacional de Selección por Entidad Federativa; lo cual es reflejo fiel de la calidad de la enseñanza, la cual podemos y debemos continuar y superar a nivel de especialidad para, además de elevar la calidad asistencial, y estimular la superación personal de nuestros estudiantes, poder llegar a ser centro de referencia regional médico-académico.
En el 2003, se registraron a concursar para obtener plaza de Médico Residente en el Programa Nacional del Sector Salud, más de 20,000 Médicos Generales. De éstos únicamente se seleccionaron aproximadamente 3,200 aspirantes.

4. Lo anterior, plantea la incongruencia de que por una parte hay poblaciones que requieren mayores servicios de personal médico bien preparado, en este caso mediante el Posgrado de Medicina, que contrasta con las cifras oficiales del Sector Salud en el sentido de una sobrepoblación de Especialistas en nuestra comunidad, por lo que, hay que aclarar que un Hospital ó un Sector de Salud por política administrativa pueda encontrarse sobresaturado en cuanto a la contratación de servicios médicos de Especialistas, lo cual no refleja de ninguna manera que haya una sobrepoblación de Médicos Especialistas en la comunidad.

Con el advenimiento de las nuevas políticas en salud, impuestas en cierta medida por la apertura del Tratado de Libre Comercio, nuestra cultura médica y las Instituciones responsables de dicha cultura tendrán que hacer cambios substanciales en cuanto a la enseñanza de la medicina, y en este contexto nuestra Universidad se va preparando para estos cambios, al igual que el Posgrado en Medicina en el Hospital Civil, y esto implica que debemos ser mejores en la práctica médica, como producto de un arduo entrenamiento en cada especialidad.

En los últimos años la medicina en general ha tenido grandes modificaciones debido a los adelantos en el conocimiento médico. Debido a lo anterior se han hecho modificaciones en cuanto a los programas de estudios y el tiempo de Posgrado en áreas como Medicina Interna, Cirugía y Ginecología que eran de 3 años y a partir de 1993 pasan a ser de 4 años, y esta modificación no es sólo con el afán de extenderlo en tiempo, sino que actualmente se tiene una visión más amplia lo que hace necesario aumentar los contenidos programáticos y de cubrir objetivos de aprendizaje que nos permitan que el producto final de dicho Posgrado tenga una mejor y mayor preparación para el ejercicio de la medicina, y verse reflejado tanto a nivel Institucional como a nivel de la comunidad. Lo anterior se cumple con el año adicional de entrenamiento durante los cursos de especialización. Estos cambios van acorde con las modificaciones realizadas en diferentes países del mundo y en nuestro país. Lo que se busca con estas acciones es hacer una mejor distribución de los objetivos de la educación que se persiguen, es decir que se amplían los objetivos de la formación de los médicos especialistas; estas acciones en la CUHC, han consistido en implementar los cursos en Metodología de la Investigación (Epidemiología clínica), Introducción a la didáctica y Administración e Integración a la misión Institucional, para cada uno de los cursos de especialización, los cuales ya se están llevando a cabo, y otros cambios y adiciones para cada curso en particular ; así como también cursos del aprendizaje del idioma inglés y de computación que, no aparecen en la currícula de ninguna otra Institución de forma obligatoria; y que nuestra Universidad a través del Hospital Civil y Escuela de Medicina han implementado en fechas recientes.

La extensión y modificaciones de los programas de las Especialidades de Ginecología y Obstetricia, Medicina Interna, Oftalmología y Cirugía General se hizo en primer lugar para uniformar nuestros programas con los que se llevan en las diferentes instituciones educativas de nuestro país y que por un acuerdo establecido en el Articulo 88 de la Ley General de Salud, todos los residentes del último año de la especialidad deben de cumplir con un servicio social especializado, lo cual limita que en tres años se cumpla con los programas académicos.

Indudablemente que esto llevará a que nuestros egresados tengan una mejor preparación para que puedan resolver aquellos problemas de cambio científico constante, y beneficiará a nuestra Institución con la generación de trabajos de investigación que permita allegarse de mayores recursos financieros, así como también repercutirá en una mejor atención médica hacia la población que solicite su servicio. Por lo que el papel que juega nuestra Universidad dentro de la sociedad con el Posgrado en Medicina es muy importante para el desarrollo económico regional y nacional al sacar especialidades en áreas que beneficien a toda la población.

La creación de las especialidades en la Coordinación Universitaria del Hospital Civil de Culiacán, responde a múltiples necesidades de desarrollo institucional y social. Es innegable que desde la década de los setentas, se ha dado en el país un proceso de masificación del sistema educativo nacional, de lo que Sinaloa no ha sido la excepción. Con base en ello, la Universidad Autónoma de Sinaloa entiende que es necesario dar una respuesta a las nuevas problemáticas que una población en aumento y una sociedad en crecimiento plantean. Los universitarios creemos que los actuales retos de tipo científico, cultural, político y económico deben ser resueltos, por lo que las instituciones de educación superior, tienen que asumir una actitud aun más participativa en todas estas esferas de la vida del país, incluyendo la de la salud.

Esto es más relevante, al menos si aceptamos que es precisamente la salud, el punto de encuentro, donde confluyen lo biológico y lo social, el individuo y la comunidad, la política social y la económica. Además de su valor intrínseco, la salud es un medio para la realización personal y colectiva. Constituye, por lo tanto, un índice del éxito alcanzado por la sociedad y sus instituciones de gobierno y educativas, en la búsqueda del bienestar que es, a fin de cuentas, el sentido último del desarrollo. De ahí que sea necesario elevar la calidad académica y al mismo tiempo diversificar la oferta educativa de nuestra institución.
Así, la Coordinación Universitaria del Hospital Civil, a través del programa de especialidades, juega un papel importante en el replanteamiento y desarrollo de nuevos valores más acordes con nuestra cambiante sociedad y al mismo tiempo contribuye a fortalecer el espacio académico y de investigación en la Universidad Autónoma de Sinaloa, en la entidad y en la región. Por lo que tanto por sus planes de estudio como por su vinculación orgánica con los programas de investigación que deberán desarrollar profesores y alumnos, a través del proceso enseñanza – aprendizaje, se convierte en un fuerte apoyo en el conocimiento y las respuestas que hay que dar en el ámbito de la salud local, regional y nacional.

El establecimiento de las distintas especialidades, coadyuva en la formación de una base sólida de investigación y docencia en el área de la salud. Paralelamente con la formación de recursos humanos, nuestra universidad deberá desarrollar programas de trabajo que le permitan replantear el tipo de investigación médica y de cátedra que se lleven a cabo en sus propias facultades, que rompan con los esquemas existentes, dando cabida al enfoque multidisciplinario. Esto permitirá dar un mayor impulso a la investigación médica vinculada a su entorno social, reclamo que día a día es más evidente.

Por otro lado, la formación de las especialidades médicas, es de gran importancia para el estado y la región, puesto que permite formar especialistas altamente capacitados, a fin de afrontar los retos que presenta la atención integral de la salud de los sinaloenses. Esto, sin lugar a duda, da la pauta para el estudio e interpretación de la problemática que en el renglón de la salud se presenta tanto a nivel local, como nacional. En correspondencia con estos planteamientos, en su exposición de motivos en la Ley para la Coordinación de la Educación Superior, se señala la necesidad de formar más y mejores maestros e investigadores, perfeccionar los planes y programas de estudio, y contar con instituciones educativas capaces de cumplir mejor con sus fines y de vincularse más estrechamente a los esfuerzos para resolver los problemas prioritarios de la nación. En este sentido, la salud, como se señaló al inicio, es un asunto nodal en la realidad de nuestro país.

Así también no hay que olvidar que, la educación superior en el entorno de la globalización y el compromiso que ésta tiene de incorporar la dimensión internacional e intercultural a sus funciones de docencia, investigación y servicio, exige como tarea impostergable la preparación al más alto nivel de sus egresados. Ya que las especialidades médicas, pasarán a ser el nivel formativo indispensable para crecientes sectores de la población y, tal vez, pasen a ser las que distingan a la educación superior del futuro de la medicina.

Pero, para alcanzar estas metas, es necesario garantizar el crecimiento, la calidad y la organización. Respecto al crecimiento, las especialidades por nosotros ofertadas, pretenden implementar las estrategias necesarias, a fin de tener una matrícula en ascenso cada año. En cuanto a la calidad, ésta intentamos lograrla a través de programas de estudios, bien diseñados, que respondan a las necesidades que presenta la sociedad, lo que traerá consigo la formación de profesionistas competentes, capaces de organizar cuerpos académicos sólidos dentro de la institución. Por último, la organización, creemos que podremos garantizarla en la medida en que el personal académico de la Coordinación Universitaria, asuma las tareas específicas que a cada uno corresponda, bajo un marco regional y nacional que sirva de guía para las líneas de investigación, una adecuada planeación institucional, un modelo educativo flexible, abierto, dinámico y colegiado, que facilite la integración académica en la universidad, además de una normatividad que favorezca la realización de la función docente y de investigación.

No hay que olvidar que, la investigación que se realiza en la Universidad, está dirigida a generar conocimientos nuevos y a aplicarlos en la solución de problemas de diverso orden, mientras que a través de las especialidades médicas se pretende configurar planos distintos de intervención, de acuerdo a un entramado de necesidades, contingencias y respuestas de distinto orden. Porque si hay algo cambiante y demandante en una sociedad, es la salud.

Así, las especialidades Médicas que se ofrecen, tienen como objetivos el impartir una educación de buena calidad y con rigor académico, la articulación entre los estudios de licenciatura y de la especialidad, la ampliación de la cobertura con equidad y orientación social, un respeto irrestricto a la autonomía universitaria y, una evaluación permanente e integral. Esto permitirá que egresen de la institución profesionales certificados y capaces de prestar una atención médica de calidad. Es decir, nuestras especialidades buscarán desarrollar entre nuestros estudiantes una cultura de reflexión y crítica que sea capaz de conducirlos al estudio y análisis de la realidad que viven, que les permita decidir sobre los grandes problemas nacionales, que sepan planear, actuar, luchar por la libertad, la equidad y la democracia y al mismo tiempo, puedan explicar los fenómenos regionales en su estrecha relación con los nacionales y su inevitable vinculación con el resto del mundo.

Hoy en día, tenemos la oportunidad de construir, sobre nuevas bases, una mejor institución, que cuente con una infraestructura adecuada y suficiente para atender los requerimientos de los estudiantes, para así enfrentar los retos y compromisos que nos permitan ser mejores.

Debemos tener presente que las instituciones trascienden a las personas, que las ideas e intereses personales y profesionales deben adaptarse y servir a la Universidad, pues el respeto al fin último de esta institución y su compromiso social, es lo que ha permitido trabajar con una visión de desarrollo permanente y con metas plenamente identificadas con el espíritu universitario. Cuya esencia, se encuentra de manera directa reflejada en nuestra Carta Magna, que en su artículo tercero, señala que la educación pública, tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la patria y la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia. I.-Garantizada por el Artículo 24 la libertad de creencias, dicha educación será laica y por tanto, se mantendrá por completo ajena a cualquier doctrina religiosa; II.- El criterio que orientará a esa educación se basará en los resultados del progreso científico, luchará contra la ignorancia y sus efectos, las servidumbres, los fanatismos y los prejuicios. Además, a).- Será democrático, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo; b).- Será nacional, en cuanto- sin hostilidades ni exclusivismos- atenderá a la comprensión de nuestros problemas, al aprovechamiento de nuestros recursos, a la defensa de nuestra independencia política, al aseguramiento de nuestra independencia económica y a la continuidad y acrecentamiento de nuestra cultura, y c).-Contribuirá a la mejor convivencia humana, tanto por los elementos que aporte a fin de robustecer en el educando, junto con el aprecio para la dignidad de la persona y la integridad de la familia, la convicción del interés general de la sociedad, cuanto por el cuidado que ponga en sustentar los ideales de fraternidad e igualdad de derechos de todos los hombres, evitando privilegios de razas, de religión, de grupos, de sexos o de individuos La universidad es un espacio de privilegio en el que se desarrolla y concentra el vigor intelectual, la fuerza de la reflexión crítica y las propuestas. Si de éste carácter plural universitario, no surgen las alternativas para resolver los problemas que agobian a una sociedad, no podrán encontrarse en otro lugar las respuestas adecuadas. Por lo que toda institución educativa, debe estar centrada en el estudiante, es decir, que toda actividad deberá partir de la premisa de que la institución existe para facilitar y asegurar un aprendizaje significativo de los estudiantes. De ahí que sea necesario elevar la calidad académica y al mismo tiempo diversificar la oferta educativa de nuestras instituciones. Así apoyándonos en las facultades que nuestra Ley Orgánica y Estatutos Generales nos confieren, pretendemos impulsar nuevas opciones profesionales a nivel de postgrados y especialidades para hacer frente a las demandas de corto y mediano plazo que experimentarán los núcleos sociales y económicos de la región, implementando opciones distintas acordes a la realidad estatal, regional y nacional.

 

 

 
Universidad Autónoma de Sinaloa, Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud
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