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II. JUSTIFICACION GENERAL DEL PROGRAMA.

En lo que compete a la formación de profesionales para la salud, un reto es mantener altos estándares de calidad, entre ellos el de contar con docentes profesionalizados para posibilitar que los estudiantes de este campo dominen las competencias integradas necesarias para atender los problemas de salud actuales de la sociedad.

La República Mexicana cuenta con una población aproximada de 119 millones de personas, existen 61 millones de mujeres y 58 millones de hombres, que requieren atención médica, cuyas causas principales de muerte y enfermedad aun corresponden a situaciones que se pueden prevenir si se detectan en etapa temprana y se tratan de forma oportuna,  siempre y cuando se sometan a un procedimiento quirúrgico o terapéutico. De estos, más del 30% carecen de cobertura médica a través de Instituciones oficiales del Sector Salud (IMSS, ISSSTE, Sector Salud) y de la medicina privada. Más precaria aún es la atención médica que esta población recibe cuando se requiere que sea a nivel de Especialidad; aunado a esto, nuestro País cuenta con una población muy joven pues el 44% de ella tienen menos de 20 años, el 36% menos de 40 años. Es previsible por tanto, un aumento en la demanda de Servicios Médicos.

El INEGI reporta en el 2008 149.9 médicos del sector público por cada 100 mil habitantes incluyendo médicos generales, especialistas y médicos en adiestramiento, con un total de 151, 410 médicos institucionales a  nivel nacional, siendo esta tasa para nuestro estado de 172.5 médicos por 100 mil habitantes, un poco por encima de la media nacional, consideramos que estas cifras deben tomarse con precaución dado que implican algunas duplicaciones. En nuestro estado se encuentran registrados 5,591 médicos laborando en instituciones del sistema nacional de salud (INEGI 2011).

El Estado de Sinaloa cuenta con una población de 2,488,314 habitantes (2.6% del total de la población nacional) más un número importante de población flotante que corresponde a aquellos jornaleros agrícolas que emigran a nuestro estado provenientes de otras partes del país en los tiempos de zafra. Por tal motivo, el Sector Salud implementa programas que van dirigidos a cubrir esta población inmigrante y aquella población ya estacionaria en nuestro estado, por lo que dentro de la población en general, existe déficit en cuanto al número de Médicos especialistas necesarios para cubrir a toda esta población .

En nuestra región las necesidades de especialistas en el área de Anestesiología han aumentado de acuerdo a las estadísticas antes mencionadas, al aumento de la población tanto en número como en edad así como el aumento de la necesidad de atención en procedimientos quirúrgicos o diagnósticos que exige que la preparación sea continua y se desarrollen nuevas habilidades, por esta razón, es necesaria la especialización y subespecialización en esta área, a fin de ofrecer una atención adecuada y eficaz a la población demandante.
Estos programas de salud van encaminados desde la atención primaria hasta cubrir el tercer nivel de salud, lo que hace insuficientes los servicios médicos para atender a dicha población.

El Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud (CIDOCS), centro académico formador de recursos humanos para la salud, presenta un proyecto universitario de postgrado, el cual se ha ido consolidando por la preparación y buen nivel de nuestros egresados, quienes, en cierta medida, vienen a cubrir mucho de éste déficit que tiene nuestra población en cuanto a la atención de especialistas, concretamente, dada en el Hospital Civil de Culiacán, donde acude gente de todo el estado y estados circunvecinos. El Programa Educativo de Especialidad en Anestesiología inicia en el Hospital Civil de Culiacán en el año 1982. En la práctica se han incorporado los avances de la ciencia y atendido a las nuevas necesidades de salud en el área en competencias. Así también, la gran mayoría de nuestros egresados, ocupan un puesto de trabajo en Instituciones del Sector Salud como ISSSTE, SSA e IMSS, teniendo la satisfacción de que nuestros compañeros han emigrado a otros estados como: Baja California Norte, Baja California Sur, Nayarit, Estado de México, Nuevo León, Zacatecas y Oaxaca.

Con el advenimiento de las nuevas políticas en salud, impuestas en cierta medida por la apertura del Tratado de Libre Comercio, nuestra cultura médica y las Instituciones responsables de dicha cultura tendrán que hacer cambios substanciales en cuanto a la enseñanza de la medicina. En este contexto, nuestra universidad se va preparando para estos cambios, al igual que el posgrado en Anestesiología en el Hospital Civil de Culiacán, y esto implica que debemos ser mejores en la práctica médica, como producto de un arduo entrenamiento en cada especialidad.

La creación de las especialidades en la Coordinación Universitaria del Hospital Civil de Culiacán (ahora CIDOCS), responde a múltiples necesidades de desarrollo institucional y social. Es innegable que desde la década de los setentas, se ha dado en el país un proceso de masificación del sistema educativo nacional, de lo que Sinaloa no ha sido la excepción. Con base en ello, la Universidad Autónoma de Sinaloa entiende que es necesario dar una respuesta a las nuevas problemáticas que una población en aumento y una sociedad en crecimiento plantean. Los universitarios creemos que los actuales retos de tipo científico, cultural, político y económico deben ser resueltos, por lo que las instituciones de educación superior, tienen que asumir una actitud aún más participativa en todas estas esferas de la vida del país, incluyendo la de la salud.

Esto es más relevante, al menos si aceptamos que es precisamente la salud, el punto de encuentro, donde confluyen lo biológico y lo social, el individuo y la comunidad, la política social y la economía. Además de su valor intrínseco, la salud es un medio para la realización personal y colectiva. Constituye, por lo tanto, un índice del éxito alcanzado por la sociedad y sus instituciones de gobierno y educativas, en la búsqueda del bienestar que es, a fin de cuentas, el sentido último del desarrollo. De ahí que sea necesario elevar la calidad académica y al mismo tiempo diversificar la oferta educativa de nuestra institución.

Así, el CIDOCS, a través del programa de especialidades médicas, juega un papel importante en el replanteamiento y desarrollo de nuevos valores más acordes con nuestra cambiante sociedad y al mismo tiempo contribuye a fortalecer el espacio académico y de investigación en la Universidad Autónoma de Sinaloa, en la entidad y en la región. Por lo que, tanto por sus planes de estudio, como por su vinculación orgánica con los programas de investigación que deberán desarrollar profesores y alumnos a través del proceso enseñanza – aprendizaje, se convierte en un fuerte apoyo en el conocimiento y las respuestas que hay que dar en el ámbito de la salud local, regional y nacional.

El establecimiento de las distintas especialidades, coadyuva en la formación de una base sólida de investigación y docencia en el área de la salud. Paralelamente con la formación de recursos humanos, nuestra universidad deberá desarrollar programas de trabajo que le permitan replantear el tipo de investigación médica y de cátedra que se lleven a cabo en sus propias facultades, que rompan con los esquemas existentes, dando cabida al enfoque multidisciplinario. Esto permitirá dar un mayor impulso a la investigación médica vinculada a su entorno social, reclamo que día a día es más evidente.

Por otro lado, la formación de las especialidades médicas, es de gran importancia para el estado y la región, puesto que permite formar especialistas altamente capacitados, a fin de afrontar los retos que presenta la atención integral de la salud de los sinaloenses. Esto, sin lugar a duda, da la pauta para el estudio e interpretación de la problemática que en el renglón de la salud se presenta tanto a nivel local, como nacional. En correspondencia con estos planteamientos, en su exposición de motivos en la Ley para la Coordinación de la Educación Superior, se señala la necesidad de formar más y mejores maestros e investigadores, perfeccionar los planes y programas de estudio, y contar con instituciones educativas capaces de cumplir mejor con sus fines y de vincularse más estrechamente a los esfuerzos para resolver los problemas prioritarios de la nación. En este sentido, la salud, como se señaló al inicio, es un asunto nodal en la realidad de nuestro país.

Así también, no hay que olvidar que la educación superior, en el entorno de la globalización, y el compromiso que ésta tiene de incorporar la dimensión internacional e intercultural a sus funciones de docencia, investigación y servicio, exige como tarea impostergable la preparación al más alto nivel de sus egresados. Ya que las especialidades médicas, pasarán a ser el nivel formativo indispensable para crecientes sectores de la población y, tal vez, pasen a ser las que distingan a la educación superior del futuro de la medicina.

Pero, para alcanzar estas metas, es necesario garantizar el crecimiento, la calidad y la organización. Respecto al crecimiento, las especialidades por nosotros ofertadas, pretenden implementar las estrategias necesarias, a fin de tener una matrícula en ascenso cada año. En cuanto a la calidad, ésta intentamos lograrla a través de programas de estudios, bien diseñados, que respondan a las necesidades que presenta la sociedad, lo que traerá consigo la formación de profesionistas competentes, capaces de organizar cuerpos académicos sólidos dentro de la institución. Por último, la organización, creemos que podremos garantizarla en la medida en que el personal académico del CIDOCS, asuma las tareas específicas que a cada uno corresponda, bajo un marco regional y nacional que sirva de guía para las líneas de investigación, una adecuada planeación institucional, un modelo educativo flexible, abierto, dinámico y colegiado, que facilite la integración académica en la universidad, además de una normatividad que favorezca la realización de la función docente y de investigación.

No hay que olvidar que, la investigación que se realiza en la universidad, está dirigida a generar conocimientos nuevos y a aplicarlos en la solución de problemas de diverso orden, mientras que a través de las especialidades médicas se pretende configurar planos distintos de intervención, de acuerdo a un entramado de necesidades, contingencias y respuestas de distinto orden. Porque si hay algo cambiante y demandante en una sociedad, es la salud.

Así, las especialidades Médicas que se ofrecen, tienen como objetivos el impartir una educación de buena calidad y con rigor académico, la articulación entre los estudios de licenciatura y de la especialidad, la ampliación de la cobertura con equidad y orientación social, un respeto irrestricto a la autonomía universitaria y, una evaluación permanente e integral. Esto permitirá que egresen de la institución profesionales certificados y capaces de prestar una atención médica de calidad. Es decir, nuestras especialidades buscarán desarrollar entre nuestros estudiantes una cultura de reflexión y crítica que sea capaz de conducirlos al estudio y análisis de la realidad que viven, que les permita decidir sobre los grandes problemas nacionales, que sepan planear, actuar, luchar por la libertad, la equidad y la democracia y al mismo tiempo, puedan explicar los fenómenos regionales en su estrecha relación con los nacionales y su inevitable vinculación con el resto del mundo.
Desde el año, el programa de la especialidad en Anestesiología, 2012 ingresó al Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) del Consejo Nacional para la Ciencia y la Tecnología (CONACyT). Para mantenernos con este reconocimiento a la calidad, necesitamos cubrir sus indicadores y observaciones, entre ellos el de rediseñar el programa con el modelo por competencias profesionales integradas.

En los últimos años la Anestesiología ha tenido grandes modificaciones debido a los adelantos en el conocimiento médico y el avance tecnológico, sin embargo, las tasas de mortalidad y morbilidad se han modificado, en México, existen múltiples retos relacionados con la atención a la salud. El servicio de cirugía es el de mayor demanda de atención en el mundo y por consiguiente también el de Anestesiología: cada año se realizan 234 millones de procedimientos quirúrgicos mayores, lo que representa una cirugía de este tipo por cada 25 personas vivas. En México, durante 2008, se realizaron 3.2 millones de cirugías en las instituciones públicas de salud, realizándose 6.4 cirugías diarias por quirófano en las instituciones de salud.

La responsabilidad del médico especialista en Anestesiología, implica el estudio y valoración del paciente, para indicar y proporcionar el manejo y los cuidados perioperatorios adecuados para cada situación. Es necesario considerar al cuidado perioperatorio como un proceso que abarca las etapas: pre, trans y post-anestésica; que requieren documentarse para identificar en cada una de éstas, la participación integral del médico anestesiólogo con el equipo multidisciplinario en la toma de decisiones para cada caso.

Debido a una demanda creciente de los servicios de salud, es necesario contar con Especialistas en Anestesiología, capacitados para dar manejo a las necesidades de salud de la población, con eficacia y eficiencia, sin menoscabo de la salud de las pacientes. Las residencias médicas son un instrumento de formación profesional para el egresado que tiene por objeto completar su formación capacitándolo para el desempeño ético, responsable y eficaz de una actividad vinculada con la salud, enfatizando una visión integral del ser humano, el conocimiento de la realidad social, epidemiológica y sanitaria, el ejercicio permanente de la investigación en salud y de la reflexión sobre prácticas educativas.
 
Universidad Autónoma de Sinaloa, Centro de Investigación y Docencia en Ciencias de la Salud
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